PILARES DE LA PNL

PILARES DE LA PNL

Los tres pilares de la Programación Neurolingüística son:

 

 

Un pilar es la base o el sostén de una estructura. Por pilares queremos decir que cualquier practicante de Programación Neurolingüística debe haber incorporado estos tres conceptos para poder ejercer buenas prácticas y de esta forma “soportar” la estructura o el marco en el que se aplica la PNL.

 

OBJETIVOS: La PNL lleva a las personas de un estado presente a un estado deseado, y la única forma de saber tu estado deseado es a través del establecimiento de un objetivo. Se trata entonces de una disciplina orientada a alcanzar nuestras metas y está basada en la creencia de que, saber exactamente lo que queremos, nos ayuda a obtenerlo.

 

La PNL desarrolló lo que se denomina “Condiciones de la buena forma”, y es el ABC que debe cumplir cualquiera de los objetivos que nos proponemos. Las condiciones son las siguientes:

 

  • Formulado en términos positivos

Descubrir qué es lo que si queremos en contraposición a lo que no queremos. Muchas veces el objetivo planteado es algo así como “No quiero sentirme ansioso”, “No quiero fumar más”. Nuestra tarea consiste en utilizar nuestra comunicación (ver módulo IV metalenguaje) para ayudar a los demás y a nosotros mismos a encontrar una formulación positiva de nuestros objetivos.

  • Definido y evaluado según evidencia de base sensorial.

El objetivo tiene que ser comprobable y demostrable mediante la experiencia sensorial, debemos poder percibir y evaluar tanto el progreso hacia la meta como el logro de la misma.

  • Iniciado y mantenido por la persona que desea el objetivo.

Es decir, que dependa de mí. “Quiero que mi familia sea feliz” no necesariamente depende pura y exclusivamente de mí.

  • Ubicado en el contexto de manera apropiada.

Definir en qué contexto queremos alcanzar nuestra meta. Esto es: en qué momento, lugar o con quién queremos alcanzarlo o por el contrario, en qué momento, lugar o con quién no queremos alcanzarlo.

  • Que preserve la ecología interna y externa.

Es importante tomar en cuenta el impacto que podría tener el logro de un objetivo en otros ámbitos de la vida de una persona y cómo afectará a los demás sistemas.

 

AGUDEZA SENSORIAL: Es la base para ampliar nuestro poder de observación, escucha y percepción de sentimientos. Es lo que nos permite diferenciar entre una libre interpretación  y un dato percibido a través de nuestros canales sensoriales. La interpretación es un proceso inconsciente y que se basa en juicios anteriores que realizamos en nuestra vida. La percepción sensorial es información del momento presente que ingresa por nuestros sentidos.

 

FLEXIBILIDAD: Es intentar algo diferente cuando lo que estamos haciendo no está funcionando. Incluso algo que funciona con una persona o en un contexto determinado, puede no funcionar en otro momento. Ser flexible es la base del cambio, ya que como dijo Albert Einstein “Si siempre haces lo mismo, siempre obtendrás los mismos resultados”.

 

Aunque el modelo pueda parecer obvio, no suele ser tan sencillo ponerlo en práctica. A menudo no tenemos claros nuestros objetivos, ni tampoco obramos siempre en consonancia con lo que queremos, especialmente si nuestros objetivos no son suficientemente claros como puntos de partida. Tampoco somos particularmente flexibles: aún cuando vemos que lo que hacemos no funciona, a menudo tendemos a repetir nuestra conducta, culpando muchas veces a las circunstancias o a los demás, por las consecuencias de nuestras acciones.

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